sábado, 18 de febrero de 2017

27: Rabia

No sé hasta qué punto llegar por controlar mis emociones. A veces necesito un guiño del destino para hacerme saber que voy en buena dirección, pero también me condeno por ser un malagradecido. Porque, siendo sincero, tengo todo lo que alguien podría desear, pero siempre a uno le falta lo que el otro tiene...

pero si me pongo a analizar, realmente, no quisiera que nada de lo que tengo deje de ser a cambio de tener lo que me falta.

Sólo es que tengo rabia, me siento frustrado, porque siento como si todo lo que hiciera por tener lo que me falta estuviese mal.

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