lunes, 20 de mayo de 2013

08: Corrosión

El ácido del néctar me carcome los recuerdos de ayer y las situaciones de hoy destruyen los eventos de la noche pasada. ¿Cuando aprenderé a comportarme en estas situaciones en donde nada me pertenece, pero quiero que todo sea mio y ser quien tiene el poder y la felicidad por lo menos una vez en la vida?

Tú sabes que soy un cobarde, pero la misma vida me ha enseñado a superar todo, a dejar el corazón puesto en la guerra diaria que tengo en la vida. Cada batalla es una cicatriz que hace la piel más dura y así parece que será mi vida por lo que queda de ella. Seré de acero, pero ese ácido seguirá carcomiendo cara interior de mi ser y seré débil de nuevo para tener que empezar todo de nuevo.

Por favor, no quiero más de esto.

viernes, 3 de mayo de 2013

VT04.- 2009 (Extraído de mi trabajo autobiográfico)


Su nombre era Luis. Lo conocí junto con un grupo de gente que teníamos gustos musicales en común. Por esta razón, el día en que conocí al grupo en persona, me invitó a su casa para compartir música. Yo accedí. Ese día jueves llegué a su casa y fuimos inmediatamente a su computar y dejamos los discos copiándose. Luego, bajamos al living y por mientras conversábamos mientras en la televisión daban una serie de comedia. En un momento, él me dice “disculpa, pero tengo que hacer algo”. Se gira y me besa. Yo no lo esperaba. Siempre soñé cómo iba a ser mi primer beso, pero nunca reaccioné, debido a lo sorpresivo que fue el momento. Después de eso yo quedé congelado, con una sensación extraña de felicidad e insatisfacción. Al pasar el tiempo, durante un par de meses estuvimos andando, siendo que él era una persona que estaba comprometida con otro. En abril-mayo, Luis volvió a pololear con su ex, y así se sumó otra derrota para mí. Días que lloré, noches que maldije, porque pensé que era mi momento de sentirme realizado. A partir de eso, yo seguí con el grupo, pero fui el rebelde que nunca había sido. Empecé a beber con mis amigos (de aquella época) y a probar “cosas” que eran de mundos oscuros que yo desconocía. Conocí también lugares y personas que no hubiese querido conocer para seguir siendo el buen hombre que pretendía ser, pero que al fin y al cabo siento que me dieron más sabiduría y experiencia en aquello que uno como adulto debe conocer de la vida. Fue un tiempo de un año que duró todo esto, y ya en el 2010, cuando había salido del liceo, tenía la duda de qué estudiar y me quedé en casa por el año. El tiempo que estuve frente al computador y el distanciamiento del grupo me produjo una especie de soledad que me hacía sentir que valía poco, Un amigo, entonces, me dijo que trabajara, y es así como empecé a trabajar. Un año estuve como operador de sala en un supermercado y medio año de cajero. Ahora tenía dinero y podía salir a conocer gente y a bailar, y así distraerme de estrés del trabajo y de lo solo que me sentía, sin conocer a nadie a quien le gustara. O algo así.

jueves, 2 de mayo de 2013

07: Rain


Es cuando el cielo se amarga. Cuando pasa por esa montaña rusa de la vida, que alguien me enseño que existía. Irónico que ahora todo se haya ido cuesta abajo. Aquí es cuando uno sabe superarse y escalar todo lo que uno bajó como en caída libre, sin paracaidas, en el aire más denso que ha subido a las nubes en las que yo estuve una vez, cuando te miraba a los ojos y quería decirte que no te alejaras de mi. Confuso, porque ahora no podrías estar más lejos... y ladrón, porque te llevaste un pedazo de mi sin que yo quisiera.

El cielo llora por todos los que hemos pasado por esto. Quizás es por eso que a muchos nos gusta el invierno. Escucho las gotas sobre el techo y digo: "Bien, no soy el único que llora", y me siento protegido cuando esas lágrimas caen en mi.

Mañana quiero que caiga una en mi con el nombre de la persona que me corresponderá algún dia y me hará feliz.